Las nuevas empresas actualmente se enfrentan a una despiadada competencia, altos costos, y un mercado dinámico. Adaptarse a las nuevas tendencias no siempre es fácil y ha llevado a muchos a la quiebra. Ante esto, es cada vez más importante causar una impresión en nuestros clientes con los servicios que ofrecemos. Innovar, pensar de maneras diferentes y nuevas, pueden ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.

En base a ello, el empresario ha tenido que convertirse en innovador y emprendedor. Eso ha hecho que ambos términos sean confundidos entre sí en los medios de comunicación. Sin embargo, aunque muy relacionados, tienen sus grandes diferencias que repasaremos en éste artículo.

Ser emprendedor, luego empresario

En realidad, el emprendimiento es el primer paso para crear empresa. Es el proceso en el que logramos darnos cuenta de las necesidades reales y creamos un producto o servicio que las suple. El empresarismo por su parte se refiere a la capacidad y habilidad para formar y mantener la empresa como tal.

Sin embargo, son dos conceptos íntimamente relacionados y dependientes. Una empresa sin emprendimiento se convierte en otra de las Pymes que anualmente dejan de existir. En Bogotá, por ejemplo, de cada 5 nuevas empresas creadas, una es liquidada en el mismo año. La innovación es lo más importante para un empresario.

Ser empresarios emprendedores

Para lograr ser verdaderamente emprendedores debemos realizar un buen estudio de mercado. Luego, se debe realizar una evaluación de productos o servicios a ofrecer. El objetivo del empresario es identificar de qué manera se puede dar la mejor solución al problema en cuestión. Tenemos que ser innovadores en el proceso, ya que hay mucha competencia potencial en el mercado y queremos marcar la diferencia.

De esta forma, el empresario no juega a la lotería, sino que da pasos determinados para cubrir necesidades estudiadas. Hay mucha información disponible y cursos al alcance de todos para lograr tener las herramientas necesarias. Sin embargo, es importante recordar que ser emprendedores no es solamente crear una empresa. Invertir en proyectos visionarios es también una forma de construir a futuro.

Sea como sea, siempre tenemos que poner a funcionar nuestro capital después de informarnos bien y hacer un buen estudio de mercadeo. Ser visionario e innovador no debe confundirse con ser soñador. Sin embargo, los mejores empresarios nunca dejaron sus sueños de lado sino que los convirtieron en metas realistas y alcanzables.

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